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Identidad

En la exhortación apostólica sobre los laicos, Giovanni Paolo II, afirma: “En dar respuesta al interrogante quienes son los fieles laicos el Concilio, superando anteriores interpretaciones predominantemente negativas, se ha abierto a una visión decididamente positiva y ha manifestado su fundamental intento en el afirmar la llena pertenencia de los fieles laico a la Iglesia y su misterio y al carácter peculiar de su vocación que tiene, de modo especial, el objetivo de "buscar el Reino de Dios tratando las cosas temporales y ordenándolas según Dios" (LG 31)”. El fiel laico, en cuanto bautizado y confirmado, le es conformado a Jesús Cristo y participa en su misma misión.

 

Contexto

En algunos movimientos hay poco interés en la dimensión eclesial, envejecimiento de algunos líderes, poca participación en la formación de movimientos, hace falta más sentido de pertenencia a la parroquia y a la Diócesis, indiferencia a los problemas de las otras, pocas identidades cristiana católica, influencia del protestantismo. Poco se aprovecha la formación que ofrece la parroquia y la Diócesis, aunque cada movimiento tiene su propia formación de acuerdo a su carisma.

 

  • Metas

  • Motivar en cada parroquia la participación de representantes en el consejo diocesano de pastoral en los movimientos laicales, en las actividades propias de la subcomisión de movimientos.

  • Organizar y realizar cursos de formación para la subcomisión de movimientos para todos los miembros de la subcomisión.

  • Mantener un programa de reuniones periódicas con todos los representantes de los movimientos diocesanos de la subcomisión.

 

Objetivo

Fortalecer y mantener viva la comunión y participación de laicos en la acción misionera de la Iglesia diocesana donde se sustenta su vida, es decir, la política, la sociedad y la economía, los medios de comunicación, la vida familiar.

 

  • Líneas de acción:

  • Establecer una comunicación periódica con los diferentes movimientos de apostolado y grupos de laicos de las diversas parroquias de nuestras diócesis para mantener actualizado el compromiso en el servicio a la Iglesia y a la sociedad.

  • Promover eficientemente una sólida formación doctrinal, pastoral y espiritual para poder dar un testimonio claro de Cristo y del Reino en sus propios ambientes; conocer y aplicar el método de cada movimiento, concientizar más el servicio del apostolado, fortalecer nuestra vida espiritual a través de los retiros de encuentro con Cristo, fortalecer nuestra identidad cristiana católica, promover la dimensión eclesial, profundizar más los documentos de la Iglesia, promover la pastoral orgánica y saber aprovechar los medio de comunicación para la evangelización.

  • Ya que la evangelización de la Diócesis no puede realizarse sin la participación de los fieles laicos que con el propio testimonio de su vida y de su palabra llaman a muchos otros al seguimiento de Cristo.

 

GRUPOS Y MOVIMIENTOS Y LAICALES PRESENTES EN DIÓCESIS

 

Movimiento de Cursillos de Cristiandad

Tiene su origen en Mallorca España en 1940 su misión es fomentar el hambre de Dios, no saciarlo Y que mediante un método especifico, que es el cursillo, la persona se encuentre consigo misma, con Dios y con los hermanos, teniendo por meta prioritaria, aunque no exclusiva, el que la Buena Nueva llegue a los alejados. La experiencia ayuda a cada persona a descubrir y responder a la propia vocación personal y promueve la creación de grupos de cristianos, que fermentan de evangelio los ambientes, tal como se recogen en los estatutos.

 

Legión de María

Fundad en Irlanda en 1921, es una organización apostólica de laicos en la Iglesia Católica. Legión de María obedece que el espíritu de la organización quiere ser el mismo de la Virgen Santa María. La Legión de María no es privativa de tipos escogidos, sino que representa el auténtico catolicismo.

Orar y trabajar apostolicamente. Funciona con reuniones semanales de grupo, donde se ora, se revisa la actividad apostólica, y se estudian temas formativos para hacer más eficaz el apostolado. Los trabajos deben ser activos y sólidos.

 

Renovación Carismática Católica

La Renovación Carismática Católica tuvo sus orígenes en 1967, cuando un grupo liderado por William Storey y Ralph Kéfir, dos profesores laicos de la Universidad de Duques, en Estados Unidos, decidieron orar juntos para pedir el bautismo en el Espíritu Santo. Otro de los propagadores del movimiento carismático en la Iglesia católica fue el pastor pentecostal David du Presis, quien contribuyó al acercamiento del nuevo movimiento católico a las distintas corrientes del pentecostalismo protestante.

La Renovación es un proceso durante el cual, normalmente empieza con un acontecimiento. Es un trabajo soberano del Espíritu Santo entre los cristianos católicos, no algo que poseemos o controlamos, por medio del cual recibimos instrucciones de entregar nuestras vidas a Dios y devolverle el poder. La Renovación Carismática es un trabajo de Dios, no del hombre. Una de las características de la Renovación Carismática es la variedad enorme de expresiones y ministerios, todos inspirados por el Espíritu Santo y movidos con su poder, los cuales tiene bajo su protección.

Nuestros modelos de relaciones informales deben encontrarse a niveles locales, diocesanos, nacionales e internacionales. Estas relaciones son a menudo caracterizadas por la libre asociación, dialogo y colaboración. No es un movimiento en el sentido de una estructura organizada como otros dentro de la Iglesia. No es una regla de vida u organización escrita. No es una devoción especial al Espíritu Santo. No es solo una red de grupos de oración o comunidades. No es una extraña espiritualidad nueva que sea solo para algunas personas en particular.

Es una experiencia personal de la presencia y del poder del Espíritu Santo, quien renueva las gracias de nuestro bautismo. El Espíritu Santo no solo enciende el fuego sobre todo lo que ya hemos recibido, sino que viene de nuevo con todo su poder para dotarnos de sus dones para servir y llevar a cabo nuestra misión.

 

Tercera Orden Franciscana Seglar

La Tercera Orden Franciscana fue fundada por S. Francisco en 1221 como una verdadera orden religiosa seglar, pero, ya desde el principio, el deseo de mayor perfección evangélica llevó a algunos hermanos y hermanas a optar por la vida solitaria o eremítica, y a otros, a asociarse en obras de piedad y de caridad, viviendo en común, primero libre y espontáneamente y luego, por necesidad de organización, en estructuras cada vez más estables y reglamentadas.

Tomando como modelo a san Francisco de Asís, los miembros de la Tercera Orden Regular se esfuerzan por seguir a Jesucristo mismo, viviendo en fraternidad, comprometiéndose con voto público a la observancia de los consejos evangélicos de obediencia, pobreza y castidad y entregándose a las diversas formas de la actividad apostólica.

Para realizar con mayor perfección ese ideal de vida, cultivan asiduamente la oración, ejercitan recíprocamente la caridad fraterna y practican la verdadera penitencia y la abnegación cristiana.

Siendo así́ que cada uno de los aspectos y de los conceptos de este ideal de vida franciscano se encuentran abundantemente expresados en la Regla y Vida de los Hermanos y de las Hermanas de la Tercera Orden Regular de san Francisco y están totalmente conformes con la verdadera institución franciscana. En nuestra Diócesis existe este grupo, con una profesión de un compromiso al estilo de vida de San Francisco, organizado por regiones a nivel parroquial, Diocesano y nacional, en nuestra Diócesis existen cuatro ministros o coordinadores representados por fraternidad tal como lo indican las reglas y las constituciones de su fundador.

 

Camino Neocatecumenal

Fundado en 1964, en sus comienzos en las chabolas de Palomeras Altas, en la periferia de Madrid. El Camino neocatecumenal es una experiencia eclesial de fe, como han testimoniado Obispos y Presbíteros de todo el mundo. El itinerario de iniciación cristiana que siguen las Comunidades neocatecumenales, no es el resultado de una planificación teológico-pastoral, sino un don de Dios. Las catequesis del Camino neocatecumenal son siempre dadas por un equipo de catequistas, del que forma parte fundamental un presbítero.

El misterio pascual de Cristo anunciado, celebrado y vivido es el centro de unidad teológica del Camino. La comunidad nace del anuncio de Cristo muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación, celebra en la Eucaristía esta victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado y vive en la historia manifestando en el amor y la unidad de los hermanos "el paso de la muerte a la vida. En su formación, desarrollo y meta, el Camino se basa en el : Palabra-Liturgia- Comunidad. Es la Palabra anunciada, acogida y celebrada la que convoca, alimenta y sostiene a la Comunidad. La comunidad se reúne primordialmente, no para estudiar ni para reflexionar en común, sino para celebrar la Palabra de Dios, la Eucaristía y la Comunión eclesial, fruto de la Palabra y los Sacramentos

 

Apostolado de la Oración

Esta renovación se inició́ en Francia en 1962, año en que se le dio el nuevo nombre. Es un Movimiento Internacional de formación cristiana para niños y jóvenes. De ambos sexos, desde los 5 a 25 años, a los cuales se les desea proponer vivir al estilo de vida de Jesús. Quiere guiarlos a una relación amorosa y “de corazón a corazón” con Jesús, basado en una espiritualidad eucarística.

Una sólida fe, la coherencia de vida, Mucha humildad, La fidelidad en lo pequeño, Una sólida vida interior, mucha alegría (un santo triste es un triste santo), formación continua.

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